05 de marzo del 2023
Por eso permiteme, te ruego, considerar por ti esta cuestión, te pregunto qué fue lo que encontraste mal o insuficiente en la doctrina, liturgia y disciplina de la Iglesia protestante, ¿hubo alguna falta, alguna enseñanza errónea o peligrosa, o algún defecto que te llevó a abandonarla?
Respecto a su doctrina, la Iglesia protestante profesa la creencia en todo lo que está escrito en el Antiguo y Nuevo Testamento, en los tres credos (apostólico, niceno y de atanasio), en todo lo que se decretó en los cuatro concilios generales y en todo lo que se condenó en ellos. Nuestras iglesias han declarado oficialmente que todo lo que se opone a estas creencias es herejÃa, tanto como toda la gente de fe que vivió y murió en esta creencia, incluyendo santos y mártires, quienes negaron la comunión a quienes no profesaban esta fe. Esta es la fe católica, como se establece en el credo de atanasio, y a menos que una compañÃa de hombres tenga poder para alterar la fe de Dios, quienes vivan y mueran en esta fe, son totalmente católicos y cristianos. Si vivimos de acuerdo con nuestra creencia, la Iglesia protestante no tiene nada que le falta para preservar la fe, ya que tiene la misma fe que la Iglesia Católica tuvo durante los primeros siglos de la cristiandad.
¿Qué podrÃa faltar para alcanzar la salvación? Contamos con la Palabra de Dios, la fe de los apóstoles, los credos de la iglesia primitiva, los artÃculos de los primeros cuatro Concilios generales, una liturgia santa, excelentes oraciones, sacramentos perfectos, la fe y el arrepentimiento, los diez mandamientos y los sermones de Cristo, asà como todos los preceptos y consejos del Evangelio. Afirmamos que Dios ha bendecido a su iglesia con santos, maestros, eruditos, y no nos atrevemos a rechazar sus consejos en tanto concuerden con las escrituras. Enseñamos la necesidad de hacer buenas obras y requerimos una vida santa y estricta obediencia a Dios, estamos dispuestos a morir por Él y lo hacemos cuando Él nos llama, honramos su nombre, lo adoramos, confesamos sus atributos, amamos a sus siervos, oramos por todos los hombres, amamos a todos los cristianos, incluso a aquellos que se han alejado, confesamos nuestros pecados a Dios y a aquellos a quienes hemos ofendido. Nos congregamos regularmente y recibimos el sacramento al menos tres veces al año. ¿Qué falta aquà para alcanzar la salvación? ¿Qué necesidad te impulsó a alejarte de nosotros? No me atrevo a sospechar que fue una consideración temporal la que te alejó, pero estoy seguro de que no pudo ser espiritual.
Pero, ahora que he explicado de dónde vienes, déjame explicarte a dónde has ido, para que puedas comprender la naturaleza y las condiciones de tu cambio. No te sientas segura solo porque te han dicho que has venido a la iglesia; en realidad, has ido de una iglesia a otra, de una mejor a una peor, como lo veras más adelante, pero antes, te pido que sigas mi consejo: si quieres entender tu situación actual, pregúntate cuál es tu religión, no cuál es tu iglesia. La verdadera religión es la misma hoy, mañana y siempre. Sin embargo, una iglesia que es santa hoy puede convertirse en herética en el futuro, cambiar su credo o incluso traicionar su confianza, por lo tanto, tu religión es lo que debes entender y seguir, debes vivir y crecer en ella, y gobernar todas tus acciones por ella, por lo que en todas las cuestiones relacionadas con la iglesia, debes elegir tu iglesia en función de tu religión. La religión debe ser la primera y la última en ser investigada.
Si la Iglesia Romana quiere ser considerada como la Iglesia Católica, deberÃa estar dispuesta a someterse a investigaciones rigurosas y fiables sobre sus artÃculos de fe, pero el problema es que está llena de intrigas y tiene un enorme laberinto de preguntas, lo que hace que este sea un trabajo difÃcil; se vuelve dificil ver que realmente sea una lÃnea recta. Además de esto, si la Iglesia Romana fuera verdaderamente la única iglesia católica, entonces todas las demás iglesias que no están en su comunión deberÃan ser condenadas, ¿no es verdad?, pero este es un pensamiento que me parece se aleja de la razón, modestia, y caridad. ¿Cómo se puede pensar que la comunión de los santos se limita a los subditos romanos y que la iglesia católica solo puede ser identificada con la Iglesia Romana? Esto parece una idea que los Apóstoles no habrÃan entendido.
Aunque con esto podemos ver que es difÃcil confiar en la Iglesia Católica, tambien es igualmente difÃcil probar su veracidad, porque no podriamos entender la dimensión de esa cuestión, por lo que la salvación no puede depender de ella. Dios no puede exigirnos que sigamos algo imposible de entender o que no podemos comprender. Sin embargo, hay algunas cosas que puedes entender y sentir por ti misma: te has unido a una iglesia que se protege a sà misma con artimañas y violencia, y en la que debes obedecer ciegamente al papa, una iglesia en la que los hombres oran a Dios, y a los santos, en la misma forma y con las mismas palabras con las que oran a Dios, como puedes ver en los diversos oficios que tienen los santos, y particularmente la santisima virgen Maria, una Iglesia en la que los hombres son enseñados por la mayorÃa de los principales lÃderes a adorar a las imágenes con la misma adoración con la que adoran a Dios y a Cristo, o a aquel o aquella cuya imagen representa, y en la que suelen representar a Dios Padre, y a la SantÃsima Trinidad, para gran deshonra de ese sagrado misterio, en contra de la doctrina y práctica de la iglesia primitiva, en contra de la doctrina expresa de la Escritura, en contra del honor de un atributo divino; te has ido a una Iglesia que pretende ser infalible, y sin embargo está infinitamente engañada en muchos detalles, no soporta ninguna contradicción, no tiene paciencia de que sus hijos pregunten sobre cualquier cosa que su magisterio imponga.
Han cambiado de una forma de recibir el Sacramento en su totalidad a una forma parcial; pues pasaron de seguir la institución de Cristo a seguir una invención humana; de la seguridad de la Escritura a inciertas tradiciones y de tradiciones antiguas a nuevas pretensiones, de oraciones que entendeis a oraciones no entendeis , de confiar en Dios a depender de las criaturas, de descsansar completamente en los actos internos del espiritu a caer en la peligrosa tentación de depender de ministerios externos, de las obras externas de los sacramentos y los sacramentales. Han cambiado de una Iglesia con un culto sencillo, cristiano y apostólico, a una Iglesia donde las conciencias de los hombres están sobrecargadas con ceremonias más pesadas que las de los judÃos, mucho mayores a las contenidas en LevÃticos, etcétera.
Han cambiado de una Iglesia en la que se animaba a leer las Escrituras, que son una fuente de sabidurÃa, enseñanza, consuelo y corrección a una Iglesia que en ocasiones priva de esa fuente y da pequeñas dosis de otras enseñanzas que a menudo confunden y contaminan. Y si os dijeron que algunos abusan de las Escrituras, es verdad, pues si los sacerdotes romanos no lo hubieran hecho, no habrÃan tenido la oportunidad de manipular, como tantas veces lo hicieron a lo largo de la historia, pero no hay necesidad de que lo hicieran, asi como no es necesario que tu abuses de los sacramentos, de los decretos de la Iglesia, de los mensajes de tus amigos, de las cartas que recibes o de las leyes del paÃs. Todas estas cosas pueden ser mal utilizadas por personas malvadas, pero las personas buenas y humildes no lo harán.
Han cambiado de una Iglesia en la que se animaba a leer las Escrituras, que son una fuente de sabidurÃa, enseñanza, consuelo y corrección a una Iglesia que en ocasiones priva de esa fuente y da pequeñas dosis de otras enseñanzas que a menudo confunden y contaminan. Y si os dijeron que algunos abusan de las Escrituras, es verdad, pues si los sacerdotes romanos no lo hubieran hecho, no habrÃan tenido la oportunidad de manipular, como tantas veces lo hicieron a lo largo de la historia, pero no hay necesidad de que lo hicieran, asi como no es necesario que tu abuses de los sacramentos, de los decretos de la Iglesia, de los mensajes de tus amigos, de las cartas que recibes o de las leyes del paÃs. Todas estas cosas pueden ser mal utilizadas por personas malvadas, pero las personas buenas y humildes no lo harán.
Habéis dejado nuestra congregación, donde se enseñaba a adorar solo a Dios a través de Jesucristo, y ahora os enseñan a adorar a santos y ángeles con un culto peligroso que en algunos aspectos es propio de Dios, porque esta iglesia adora a la Virgen MarÃa quemando incienso y velas e incluso ofreciendole regalos, lo que antes se consideraba un culto propio de Dios y es lo mismo que condenaron antiguamente a los coliridianos por herejÃa, que ofrecian una torta a la Virgen MarÃa; una vela y una torta no hacen diferencia en la adoración. La unión de Dios y los santos en tu adoración y devocion es como el plan de aquellos que lucharon por el rey y el parlamento, este último destruye el poder del primero. No seguiré con más detalles porque si esto no os mueve a considerar mejor, nada lo hará.
Pero tengo dos cosas más que decir, una de las cuales deberÃa ser convincente para usted, ya que supongo que tienes una conciencia sensible y piadosa.
En primer lugar, todas las diferencias entre nuestra iglesia y la de Roma parecen servir claramente a los fines de la avaricia y la ambición, del poder y la riqueza, por lo que son altamente sospechosas de haber sido diseñadas y creadas por artificio, en lugar de basarse en la verdad y el propósito celestial. Por ejemplo, el poder de dispensación, la doctrina del purgatorio y las indulgencias, que una vez se utilizaron para recaudar dinero los abusos del clero, el poder de los sacerdotes que se extiende más allá de cualquier autoridad bÃblica, y una doctrina que pide obediencia absoluta al papa. Pero como esto, expresado de esta forma, podrÃa ser demasiado agradable para que lo creas o lo consideres seriamente, lo que estoy seguro de que te conmoverá es esto:
Es posible que hayás adoptado una religión en la que, a pesar de la gracia de Dios que prevalece sobre las locuras de los hombres, pues como sabras, habitan muchos hombres piadosos que aman a Dios y viven vidas honradas. Sin embargo, hay muchas doctrinas enseñadas por vuestros lÃderes que son perjudiciales para llevar una buena vida. Por ejemplo, las indulgencias y perdones, ocasiona que los hombres viciosos pongan una gran confianza y dependen en gran medida de ellos. La doctrina del purgatorio que ofrece un fundamento a un tipo de cristianos que vive mitad para Dios y mitad para el mundo, pues para ellos en esta doctrina ha encontrado una manera en la que puedan ir al infierno y al cielo también. La doctrina de que la absolución de los sacerdotes puede convertir un arrepentimiento insignificante en perfecto y bueno, y eso también repentinamente, y en cualquier momento, incluso en nuestro lecho de muerte, o en el minuto antes de lu muerte, es un peligroso montón de falsedad, pues da licencia a la gente malvada, porque enseña a los hombres que es posible reconciliar una vida perversa y libertina con las esperanzas del Cielo. La doctrina de las penitencias y satisfacciones temporales se desvanece debido a que hay tantas maneras fáciles de obtener indulgencias y perdones a través de cofradÃas, estaciones, altares privilegiados, pequeños oficios, objetos santificados, entre otros, y después de todo, el hombre puede elegir no sufrir ninguna, porque puede pagarlas en el purgatorio si le place, y puede salir del purgatorio en términos razonables, en caso de que considere conveniente ir allÃ, todas estas cosas desaniman al arrepentimiento y toda su necesidad parece ser destruida por los designios de los hombres que buscan poder y ganancia. De modo que si tuviera la intención de vivir una vida mala, y aún asà esperar el cielo al final, serÃa de esta religión más que de ninguna otra en el mundo, y añado a esto, que no es más que un pecado de omisión en caso de que nosotros nos equivoquemos, mientras que los suyos son pecados de comisión. Por lo tanto, estar entre ellos es estar en un peligro mayor al nuestro.
Pero tengo dos cosas más que decir, una de las cuales deberÃa ser convincente para usted, ya que supongo que tienes una conciencia sensible y piadosa.
En primer lugar, todas las diferencias entre nuestra iglesia y la de Roma parecen servir claramente a los fines de la avaricia y la ambición, del poder y la riqueza, por lo que son altamente sospechosas de haber sido diseñadas y creadas por artificio, en lugar de basarse en la verdad y el propósito celestial. Por ejemplo, el poder de dispensación, la doctrina del purgatorio y las indulgencias, que una vez se utilizaron para recaudar dinero los abusos del clero, el poder de los sacerdotes que se extiende más allá de cualquier autoridad bÃblica, y una doctrina que pide obediencia absoluta al papa. Pero como esto, expresado de esta forma, podrÃa ser demasiado agradable para que lo creas o lo consideres seriamente, lo que estoy seguro de que te conmoverá es esto:
Es posible que hayás adoptado una religión en la que, a pesar de la gracia de Dios que prevalece sobre las locuras de los hombres, pues como sabras, habitan muchos hombres piadosos que aman a Dios y viven vidas honradas. Sin embargo, hay muchas doctrinas enseñadas por vuestros lÃderes que son perjudiciales para llevar una buena vida. Por ejemplo, las indulgencias y perdones, ocasiona que los hombres viciosos pongan una gran confianza y dependen en gran medida de ellos. La doctrina del purgatorio que ofrece un fundamento a un tipo de cristianos que vive mitad para Dios y mitad para el mundo, pues para ellos en esta doctrina ha encontrado una manera en la que puedan ir al infierno y al cielo también. La doctrina de que la absolución de los sacerdotes puede convertir un arrepentimiento insignificante en perfecto y bueno, y eso también repentinamente, y en cualquier momento, incluso en nuestro lecho de muerte, o en el minuto antes de lu muerte, es un peligroso montón de falsedad, pues da licencia a la gente malvada, porque enseña a los hombres que es posible reconciliar una vida perversa y libertina con las esperanzas del Cielo. La doctrina de las penitencias y satisfacciones temporales se desvanece debido a que hay tantas maneras fáciles de obtener indulgencias y perdones a través de cofradÃas, estaciones, altares privilegiados, pequeños oficios, objetos santificados, entre otros, y después de todo, el hombre puede elegir no sufrir ninguna, porque puede pagarlas en el purgatorio si le place, y puede salir del purgatorio en términos razonables, en caso de que considere conveniente ir allÃ, todas estas cosas desaniman al arrepentimiento y toda su necesidad parece ser destruida por los designios de los hombres que buscan poder y ganancia. De modo que si tuviera la intención de vivir una vida mala, y aún asà esperar el cielo al final, serÃa de esta religión más que de ninguna otra en el mundo, y añado a esto, que no es más que un pecado de omisión en caso de que nosotros nos equivoquemos, mientras que los suyos son pecados de comisión. Por lo tanto, estar entre ellos es estar en un peligro mayor al nuestro.
Pero olvido que estoy escribiendo una carta, por lo tanto, me gustarÃa que reflexionaras sobre lo que te diré a continuación y consideres por las premisas cuál es el camino más seguro: Es verdad que uno puede servir a Dios sin la necesidad de imágenes, pero no podemos tener la seguridad de que venerar imágenes sea algo lÃcito. Es correcto orar a Dios directamente, confesar que Él es verdadero, y que todo hombre es falible, no llamar a nadie Maestro en la Tierra, sino confiar en que Dios nos enseñe; pero es por lo menos cuestionable y arriesgado creer que cualquier hombre o grupo de hombres pueda ser infalible, que podamos tener confianza en los santos, en ciertas imágenes excepcionales, quemar incienso y hacer ofrendas a la Virgen MarÃa, o hacer votos a personas sin tener la certeza de su estado, lugar, capacidades o condición. Estamos seguros de que hacemos bien al adorar a Dios y a Jesucristo en la sagrada Comunión, pero aquellos que también adoran lo que parece ser pan, se ven forzados a justificar esta práctica, es cierto que podemos creer lo que no vemos y sentimos, pero es antinatural, bajo el pretexto de la fe, no creer en nuestros ojos cuando nuestra percepción y nuestra fe pueden armonizarse, tal como se plantea en la cuestión de la presencia real, tal y como la enseña nuestra Iglesia.
De modo que, a menos que prefieras el peligro a la seguridad, la tentación de la impiedad a una religión severa y santa, a menos que quieras perder el beneficio de tus oraciones rezando lo que no percibes, y el beneficio del sacramento al apartarte de la institución de Cristo, al tomar la mitad en lugar de todo, a menos que quieras provocar a Dios a los celos con Imágenes, y al hombre a los celos al profesar una religión en la que en muchos casos puedes perder tu fe y confianza legÃtima, a menos que quieras escandalizar a las buenas personas con las que habéis vivido en una religión común, y debilitar los corazones de los afligidos por Dios, a menos que elijáis un catecismo sin el segundo mandamiento, y una Fe que crece más o menos a gusto de los hombres, y una esperanza que en muchos grados depende de los hombres y de vanas confidencias, y una caridad que condena a todo el Mundo menos a vosotros mismos; a menos que hagáis todo esto, es decir, abusar de vuestras oraciones, del sacramento, de los Mandamientos, de la Fe, de la Esperanza, de la Caridad, de la Comunión de los Santos, y de vuestro deber hacia vuestro Señor, debéis volver al seno de vuestra madre la Iglesia Protestante de donde habéis caÃdo, más débil que maliciosamente, y no dudo que encontraréis el consuelo de ella toda vuestra Vida, y en el dÃa de vuestra muerte, y en el dÃa del Juicio.Pero si eliges permanecer en esa situación, entonces he cumplido con mi deber y acto de caridad, el cual espero que al menos aceptes amablemente si no lo aceptas obedientemente.
No te incomodaré más por el momento, pero me gustarÃa pedirte que consideres cuidadosamente estas cosas que te he escrito con un espÃritu amable. Mientras tanto, estaré orando a Dios para que abra tu corazón y tu mente, y te permita regresar de donde has caÃdo, arrepentirte y hacer lo que debes hacer. Todo esto es lo que sinceramente deseo para ti.
Con afecto, Josue.
Con afecto, Josue.
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Basado en «A Copy of a Letter Written to a Gentlewoman Newly Seduced to the Church of Rome» de Jeremy Taylor D.D.

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